El Rincón de Atalaya no pretende ser más que un pequeño homenaje a la cocina andaluza, con una selección de platos típicos de la región preparados por uno de los grandes Chefs de nuestra cocina, Don Jose Atalaya.

Y nada mejor que una poesía de un gran amigo de Pepe para ensalzar la importancía que el buen yantar tiene en nuestras vidas...

Mi amigo Pepe Atalaya
creativo en sus aficiones
adquiere dotes de artista
si trabaja entre fogones.
Sus peculiares recetas
en este blog se disponen
y que gocen sus amigos
con su arte y con sus dotes.

Le pone el mismo cariño
a su arte culinario,
que el que le puso en su día
a palomas y canarios.

Borda el cabrito lechal
en su jugo o a la plancha.
Excelsas las asaduras
que prepara con su salsa.
Soberbias son las perdices,
estofadas con patatas
o con un toque especial
si las riega con un cava.

De matrícula de honor
son sus platos de cuchara:
los zorzales con arroz,
las costillas con patatas,
las liebres en caldereta
o el bacalao a la riojana.
Mas quiero aquí resaltar
un plato para el recuerdo:
sus lentejas estofadas
con costillitas de cerdo.

Alumno aventajado
En la sopa de tomate
del maestro Juan José
¡gloria color granate!
y el resultado de ambas
es motivo de debate
yo diría que es lo justo
dejar la cosa en empate.

Mima siempre el bacalao
en sus distintas maneras,
a veces a la riojana,
otras a la marinera,
en tortillitas crujientes
O en doré a la portuguesa.

Con su amigo Juan Panduro
comparte su gran pasión,
Perfecciona el arte puro
De preparar el arroz
Unas veces en paella,
caldoso una bendición.

La humilde carne de pollo
la asciende al quinto cielo
dándole categoría
de excelso pollo campero.
Lo prepara con su salsa,
y te quitas el sombrero
si con hierbas y buen tinto
adoba el pollo primero.

Y podía seguir así,
glosando sus mil recetas
el conejo macerado
la liebre a la caldereta
y los platos que remata
con champiñones y setas,
y una lista interminable
de postres de alta escuela

Mi querido internauta
abre este blog y penetra
y experimenta tú mismo
lo que Atalaya nos muestra,
mas ten la seguridad
que si el resultado apruebas,
si tuvieras como amigo
al hombre que aquí se muestra,
le pondrías sobresaliente
a esa persona buena
amigo de sus amigos
y un hombre de alma abierta.



Autor:
Francisco Luis Ortega Pulido